De “The awful truth” a una clase de Historia

Moneando he empezado a revisar mis gloriosas VHS y he encontrado  La Pícara Puritana  (¡menuda traducción de “The Awful Truth”, madre mía!) y, … ¿por millonésima vez ? me la he tragado enterita.

  Y es que es genial. Una estupenda comedia americana de 1937. Casi me ahogo y vuelvo a morir. ¡Qué lagrimones…! Durante un ratito mis problemas fantasmales se han ido al infierno. Se agradece, la verdad.  Porque según parece estamos en crisis ¿Sí?. Una terrible crisis económica que nos hace rascarnos los bolsillos y cerrar el puño más de la cuenta. Si mi intuición de fantasma no me engaña, esta situación va a durar más de un año, dos años, tres años…la Luna era un año que se me escapó.

¿Cómo conseguiremos evadirnos hoy en día de nuestras miserias? Me refiero a cosas “buenas, bonitas y baratas que no tengan nada que ver con el trabajo. Vamos a ver que posibilidades tenemos: Lectura, dormir la siesta, pasear al perro, embelesarse, ver “Españoles en el mundo”,… ¿Qué más? ¡Ah! sí, ¡Internet!. Internet hoy en día nos hace evadirnos un montón, nos saca de nuestros sillones, nos lleva a Rusia, Turquía, Nueva Zelanda,  Hobbiton, Alderaan,… nos montamos un Second Life, nos hacemos un perfil de Facebook y nos hartamos a Photoshop que es mucho más barato y útil que la cirugía plástica. A ver ¿Qué más?…a ver, a ver, ah sí, eso, el cine. El cine que siempre está ahí aunque cada vez sea más caro y menos agradecido, pero en fin. Cine. Entretenimiento cien por cien. (Esto ha sido una fantasmagórica reflexión)

 Al terminar “The Awfull Truth” no he podido evitar pensar en ese estilo de comedia que se desarrolló en Estados Unidos en la década de los 30 y que se ha denominado “Screwball Comedy” . ¿Alguien se ha dado cuenta si en estos años de crisis, ha surgido algún género cinematográfico del que se hablará en tiempos futuros? Sí, me refiero a si hay ya trazas de algún nuevo estilo que será estudiado por las nuevas generaciones de gentecilla del cine? Un cine que se caracterice por currarse una temática que nos alegre las tardes del frío invierno sin pensar en los euros que nos gastamos en él. Sé que hay formas fraudulentas e ilegales de disfrutar del cine en casa: Mulas, Torrents… Ya, ya…pero no es lo mismo, y aunque solo sea una vez a la semana o al mes, se agradece bastante ir al cine con toda la parafernalia que esto conlleva. Quizás aun sea pronto para sacar conclusiones o mirar con perspectiva. Tal vez dentro de unos veinte años se pueda hablar de un género cinematográfico, o de un estilo de algún género cinematográfico que surgió a principios del siglo XXI para sacar al espectador de su  “apatatamiento”… Algo similar a lo que sucedió en Estados Unidos a principios de los años treinta. Me refiero a la Screwball comedy, o Comedia Sofisticada. ¿Quizás “Torrente” en 3-D sea el inicio de ese género? o ¿Quizás se confunden todos aquellos que creen que los espectadores inteligentes serán capaces de aguantar más de tres pelis en 3d con cero interés argumental? Lo llevan claro los que piensan eso.

Cabe preguntarse por qué este estilo de comedia, la Screwball, tuvo un público tan agradecido y numeroso.

¿Cómo lo hicieron?  

Pongámonos en situación. Estamos en Estados Unidos, año 1929, 29 de octubre en adelante. Eso da pistas ¿no?

Del optimismo de los locos años 20 se pasa a la crisis económica,  La gran depresión y puesta en cuestión de los valores que hasta entonces habían sustentado el espíritu “americano“.

La “Screwball Comedy” es la evolución natural de lo que se conoce como “Slapstick” cine cómico del cine mudo,  un cine dinámico, que daba libertad a las cualidades cómicas de unos actores que disfrutaban rompiendo decorados. Un cine que daba más importancia a la reacción de los personajes que al sentido dramático de la acción. Mucha   pantomima.

Con la llegada del sonoro no le queda más remedio que evolucionar.

La pantomima deja lugar a la palabra y los inventores de gags del cine cómico mudo dejan paso a los dialoguistas… guionistas propiamente dichos y que conste que no me gusta decirlo así pues ya antes se les podía considerar como tal; ya se sabe: “Un guionista no solo escribe diálogos”. Los guionistas son guionistas desde que el cine es cine. ¿No? Según tengo entendido, todo comenzó un día en un tranvía con dirección a un set de rodaje. Un hombre ¿O fue una mujer?  Quién sabe, todos lo hacían. Pues eso, una persona de aspecto cansado, desaliñado y con cara de haberse pasado casi toda la noche sin dormir se anota en los puños de la camisa un par ideas para añadir a la película. Así empezó todo, pero no nos desviemos.

¿Qué tienen de nuevo estas nuevas comedias?

Van a ser mas largas y los acontecimientos se hilvanan de manera más distendida. El ritmo vertiginoso se desacelera. Lo malo va a ser, que  con la llegada del sonoro todo se encarece un poquito más; ya no se puede ir rompiendo decorados a diestro y siniestro. No, no, eso ya no. Supone demasiado gasto. De modo que se buscan decorados mucho más funcionales que lo mismo valen para un roto que para un descosido.

Los personajes tienen entidad psicológica. Se construye una dramaturgia más desarrollada. La inmensa mayoría de los actores provienen del music hall.

Sigue habiendo gags, pero ahora cada gag está controlado rigurosamente en el tiempo. Precisión casi matemática. Y estas películas se encargan de que el espectador se evada de todos esos problemas. Para ello se incorporan  personajes o situaciones típicos de la depresión  y se les da salidas imaginarias, extravagantes, poco comunes. La mayoría transcurren en entornos super sofisticados, y los actores llevan un vestuario maravilloso. El humor, perdura y ¡qué humor! Ya no solo la pantomima del cine cómico del cine mudo.  Ahora pasa a ser un humor intelectual. Lo cómico es un instrumento tan válido como cualquier otro para retratar la realidad.

La mujer se convierte en un elemento determinante. Se encuentran comedias donde el protagonismo lo lleva la mujer: Se invierten los roles. La guerra de los sexos se utiliza para hacer despliegue de los códigos de humor. La comedia es el medio preferido para tratar temas sexuales de manera sutilmente contada; un enorme doble sentido debido a la influencia del Código Hays (nada mejor que la censura y la falta de pasta para agudizar en ingenio).

Los estudios contratan a novelistas, dramaturgos, periodistas. Se introduce un humor más adulto, intelectual y maduro: Anita Loos, Charles Brackett, Ben Hecht, Charles MacArthur y Preston Sturges. Todos ellos van a trabajar durante mucho tiempo en estrecha relación con los inventores de gags.

Hay una gran diversidad de estilos. Todo dependerá de la mezcla director-guionista, ya que había una colaboración estable entre el director y su guionista de confianza:

Samson Raphaelson y Ernst Lubitsch; Leo McCarey con Viña del MarMorrie Ryskind con Gregory La CavaFrank Capra y Robert Riskin

Los comportamientos casi infantiles del cine mudo han dejado paso a las reacciones de personajes adultos en un mundo adulto y su complicidad con el espectador, un espectador que lo pilla todo absolutamente, llega hasta lo mas escondido y recóndito de esas situaciones y diálogos chispeantes y llenos de doble sentido.

Y así es como sucedió. La Screwball es uno de los grandes momentos en los que Hollywood nos enseña como hacer caja en tiempos de crisis y cómo ese espectador con el agua al cuello (economicamente hablando) abre un poquito el puño cuando se trata de ir al cine a disfrutar (este disfrutar no se refiere a que necesariamente nos riamos a carcajadas…eh? a buen entendedor…)

Fin

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8 respuestas a De “The awful truth” a una clase de Historia

  1. lupe dijo:

    Vamos a ver… estamos en el 2010 y yo… soy pesimista, por tanto hago mis propios cálculos, para mi que la crisis se nos alargará unos cuantos pares de años más, entre pitos y flautas nos ponemos en los veinte ¡¡2020!!, madre mía, comenzaremos entonces a vivir unos nuevos felices años 20 (pero en este caso de principios del siglo XXI), y como esto es cíclico, pasarán esos felices 20 y regresaremos a una nueva decadencia económica en la década de los 30 (Dios mío la perspectiva es desoladora). Cuando lleguemos a este desesperado momento no nacerá una nueva “Screwball Comedy” ¡¡que va!!, creo que la nueva forma de hacer caja llegados a este punto será como bien dices a base de pelis en 3D (cuyas perversas gafas harán que nuestras orejas se caigan a pedazos victimas de la gangrena), asi que más vale que empecemos todos a desempolvar nuestros VHS o a utilizar la mula, para gozar de las comedias en blanco y negro, porque nada, ni por asomo parecido, podrá sustituirlas ni aun con veinte crisis más que nos vengan encima.

    • Hola Lupe
      Bueno, no seamos pesimistas, que de todo se sale. :DD muy gracioso lo de perder las orejas a causa de la gangrena…espero que no sea cierto o que no se hagan muchas peliculas en 3d o sino lo pobres cinéfilos además de por estar arruinados se nos distiguirá por la mutación genética. Nooo, sin orejas noooo!!

      Igual surge algun estilo que funciona muy bien en el 3d…creo que la ciencia ficción es el gran campo a explotar pero ogual surgen otros y nos sorprendemos gratamente.

      Un saludo

  2. Victor O Victoria dijo:

    en mi opinión, querida señorita fantasma de la guionista, hasta que no se mire con algo más de perspectiva no podremos hablar de algo similar a un nuevo estilo de genero cinemtográfico. De todas formas, está claro que el cine tambien está en crisis, falto de dinero…y el dinero lo es todo. Es como la pescadilla que se muerde la cola. Yo creo que el 3d es el futuro, desgraciadamente. Aunque no sea un genero cinematográfico si q7e es cierto que nos lleva al cine a ver peliculas que no veríamos si no fueran en el dichoso formato.
    Un saludo

    • Hola Victor o Victoria, no sé de qué irá hoy…
      Sí claro que está en crisis pero creo que la crisis, como digo en el entrada debería agudizar el ingenio de productores, directores y guionustas. Y lo del 3d ya npo hay quien lo pare eso está claro…pero miedo me da pensarlo no sé soy un poco antigua …no sé. Esperemos que pasen unos años, yo no me voy a aventurar a hacer predicciones pitonisicas.

      saludo!!

  3. Gabriel dijo:

    Estimado Fantasma, se ve que ha transpirado la sábana al realizar este artículo; espero que se haya tomado un tiempo antes de atravesar alguna pared, ¡no es cosa de andar dejándoles manchas de humedad!

    Ahora, un poquito en serio: ignoraba que a las comedias de aquella época, década del ’30, las denominaban “Screwball Comedy”. Una cosa que siempre me ha llamado la atención de, al menos, las que he visto es la elaboración de los guiones: son como dices sofisticados, y los diálogos son por lo general excelentes. Esta comedia en particular que citas, no la recuerdo; pero en ella figura Cary Grant, un actor de comedias para mi gusto, extraordinario; aunque confieso que me gusta más en sus trabajos de los treinta y cuarenta. Sus dotes de payaso, de crear empatía, de buen tipo, lo hacen un actor fuera de serie. En cuanto a las comedias actuales, no sé si estará surgiendo una nueva manera, pero suele notarse, con frecuencia, la falta de elaboración en los guiones (por supuesto, estoy generalizando, con las injusticias que ello conlleva). En síntesis, lo que quiero decir que aquellas comedias ―en las que incluiría la de los cincuenta― tienen para el que se anima a verlas (lo digo porque hay quien no ve pelis en blanco y negro) un no sé qué que aún hoy las hace encantadoras. ¿Será en parte, a pesar de los dobles sentidos que mencionas, por ese aire de ingenuidad que los envuelve?

    Uf, qué comentario largo me ha salido. Me gustó mucho tu artículo, el tono, el humor y la frescura con que está escrito 🙂

    Saludos ectoplásmaticos.

    • Holaaaaaaaa Gabriel 🙂
      Me ha costado ¿eh?, y la entrada de tu blog “El elefante funambulista” me sirvió de vitamina… te lo aseguro.
      Cary Grant no era santo de mi devoción hasta que lo vi en “The Awful truth” y “Arsenic and old lace” ahí ya no pude decir más: “no”
      En mi opinión tanto en comedia como en cualquier otro género, yo creo que hay que trabajárselo,más. Está claro que teniendo buen material, buenas ideas el dinero deja de ser prioritario. Es decir, si no hay dinero hagámoslo sin dinero pero bien, que para eso tenemos el cerebro para exprimirlo al máximo y buscar el modo de hacerlo sin pasta pero lo mejor que podamos.
      Claro que los dialógos eran geniales…es que fijate que mano de obra tenían.

      Un saludoooooooo

  4. Maiky dijo:

    Querido fantasma, este tipo de cine me entusiasma, es inteligente y fresco. No tiene desperdicio. He aprendido mucho con tu artículo.
    ¡Hasta pronto!

  5. El increible Hulk dijo:

    Pues si no es con comedias, con algo tendrán que consolar nuestros ánimos, bolsillos y lo que venga, la situación no está para mucho 3D (demasiado caro).

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